Sociedad
11-12-2019
Una mancha más al tigre

El fiscal federal Rodríguez pide que se indague al ex jefe de Federal en Santa Fe Lepwalts y sus cinco subordinados, ya célebres a partir del episodio de las 88 bochitas de cocaína incautadas en la sede de la fuerza en mayo pasado, como parte de una banda de uniforme destinada a recaudar dinero de narcos. Según la denuncia, los sobres subían hasta el sillón de Roncaglia.

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Alberto Carpintero | Cruz del Sur

 

En un cierre de año, y de gestión, a toda orquesta, la ya célebre Delegación Santa Fe de la Policía Federal Argentina sumó una nueva acusación, esta vez por la época en que aún no había sido eyectado en el marco del escándalo de las 88 bochitas de cocaína halladas en el baño de la dependencia el jefe Marcelo Lepwalts, quien fue sucedido en mayo por el aún más famoso comisario Mariano Valdés, aquel uniformado baleado en la autopista Aramburu y que marchó preso por narco. Ahora, el fiscal federal Walter Rodríguez pidió la indagatoria de Leptwalts y cinco de sus subordinados por integrar una asociación ilícita destinada a la recaudación ilegal de dinero de parte de narcos y también otros actores de la economía informal, a partir de una serie de escuchas y de análisis de computadoras que habían sido incautadas en la sede de la repartición, lo que disparó un pedido de colaboración para el Organismo de Investigaciones de la Fiscalía provincial.

 

Los textuales dan cuenta de que los uniformados tenían un aceitado sistema de protección para narcos en el que los integrantes percibían las coimas a valores iguales, sin importar la jerarquía dentro de la fuerza de los involucrados. También Rodríguez pidió que se le abra una causa a Valdés por cohecho pasivo: según el denunciante (padre de uno de los policías preso), este comisario pedía coimas a los arbolitos del centro santafesino.

 

Marcelo Lepwalts, Cristian Bogetti, Juan Michael Arbildo, Carlos Gómez Navarro, Darío Alberto Duarte y Lucas Bustos son los policías que Rodríguez pide que indague al juez federal Francisco Miño. Los cuatro primeros cayeron en mayo al ser allanada la Delegación de la PFA en la ciudad de Santa Fe. A los cordobeses de este grupo, Bogetti, Duarte y Bustos, también los investigó la Justicia federal de Villa María por cohecho. Arbildo es bonaerense y Gómez Navarro el único federal santafesino.

 

En poco más de dos meses el fiscal Rodríguez desarrolló una investigación tras la denuncia del padre de uno de estos policías, Gómez Navarro, quien dio precisiones sobre el funcionamiento de la banda, que recauda para sí y para los mandos superiores, hasta terminar en el jefe de la fuerza, Néstor Roncaglia, aseveró. “Quien ocupa un sillón en este país debe pagar por lo que vale este sillón. Quien se niega y no lo hace, se va a su casa (eso es moral)”, se resalta en el escrito que recibió la Fiscalía.

 

Un sistema nacional

 

“En cada procedimiento, donde se intentaba sancionar algún tipo de delito, siempre se recurrió a alguna artimaña armada de antemano para lograr quedarse en lo que se podría denominar un botín. Es muy común dentro de lo que se llama la Jefatura de la Delegación Santa Fe que cada jefe que ocupa el cargo de delegado tiene que cumplir con un mandato de sus superiores inmediatos, que es el Área con asiento en Rosario, a quienes mensualmente se les debe hacer llegar el denominado sobre del cual se sabe que contiene dinero, no así el monto”, describió el testigo.

 

Y de inmediato continuó: “En cuanto a la existencia de ese <sobre> es sabido acorde a manifestaciones hechas por integrantes de la Delegación, quienes de antemano decían que debían llevar ese sobre al Área Rosario aprovechando que tenían que trasladar alguna documentación a los Juzgados de esa ciudad. Esta modalidad de recaudación se da en el ámbito de cada Área con asiento en distintas ciudades del país. Cada <sobre> contiene un monto de dinero determinado de antemano que a medida que va escalando en la estructura policial, en cada estamento queda una parte de dinero del mismo, hasta llegar a un monto que le corresponde al Jefe de Policía, quien actualmente es Roncaglia”.

 

“Se encontraron indicios novedosos que develan la existencia de una organización con lazos delictivos comprobados entre Lepwalts, Bogetti, Arbildo, Gómez Navarro, Duarte y Bustos destinada a satisfacer el ánimo de lucro de sus integrantes”, dejó sentado la semana pasada el fiscal al pedir la imputación de los uniformados, y solicitar que la causa sea girada a la Justicia federal de Villa María, Córdoba, y al Ministerio Público de la Acusación de Santa Fe (provincial), en este caso a partir de la sospecha de participación de efectivos de la fuerza santafesina.


Para el fiscal que los uniformados citados ya están encausados en otros dos expedientes por connivencia con narcos no obstaculiza que sean indagados en este caso por ser hechos nuevos.

 

Escuchas y mansajes

 

La denuncia incluyó un intercambio de mensajes entre el policía Gómez Navarro y Andrés Molina, quien se presume es un policía santafesino, el 6 de abril pasado.

 

Gómez Navarro (GN), sobre un narco que debió pagar el peaje: “El del otro día tuvo que gatillar. Le dijimos que le íbamos a allanar. Encima tenía tres domicilios”.

 

Molina (M): “¿Y cuánto puso? El mongo se comió el chamuyo, bien ahí”.

 

GN: “Sesenta. En otra casa tenía el medio kilo y 250 pero muy lejos, pasando Sauce (Viejo). Le dejamos eso. Si estaba perdido ya. Se comió el chamuyo”.

 

M: “Re bien, ¿rajuñaste algo?”.

 

GN: “Sí, para todos iguales. No hay jerarquía, 8 y 3 de 1 grs (sic) para bagallo”.

 

M: “¿8 c/u? re bien”.

 

GN: “Y sí, trajo 60. Con la condición de que no lo persigamos más Xq le comimos la casa”.

 

La denuncia también contiene escuchas entre policías que dan cuenta, según el fiscal, del pago de 120 mil pesos que hizo un narco detenido, Guillermo Kernc, en el caso que disparó la debacle de la banda de Lepwalts.

 

Kernc tenía dos celulares y quería recuperar uno porque ahí estaban las anotaciones de personas a las que había prestado dinero, por lo que habría acordado con los federales su devolución por dinero.

 

GN: “Se la jugó el de la camio”.

 

M: “¿Sí? ¿Cuánto?”.

 

GN: “Para que le devolvamos el celu, porque era prestamista, tenía todas las cuentas que tenía que cobrar, y lo citamos ahí en la costa, puso setenta, más lo que había puesto cincuenta el otro día. Lo que vale, lo que vale mi Berlingo así chocada”.

 

M: “Ah de diez, ¿agarraste 10?”.

 

GN: “Y sí pa. No quedaba otra. Ya veo nos pasaba lo de Bs As. Q se cagaron a tiro entre poli. Le cambiamos el lugar tres veces”.

 

La voz de Roncaglia

 

Al rechazar la acusación del fiscal Rodríguez, la PFA emitió un comunicado firmado por el jefe Roncaglia: “El personal de la Delegación Santa Fe fue investigado y detenido por la propia PFA, evidenciando que no hay ningún grado de tolerancia ni flexibilidad para quienes se aparten de la legalidad, configurando una infamia el intentar hacer extensivos a la Institución y su conducción nuevos delitos que habrían sido cometidos por el mismo personal investigado en una trama que se agota y circunscribe a dichos protagonistas y en dicho limitado ámbito territorial”.

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