Miércoles 22 de Febrero de 2012
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27-01-2012
“No le tenemos miedo a nadie. Ese es el mensaje”
Moyano lanzó fuertes críticas y advertencias contra el gobierno. “Los trabajadores me reclaman que sigamos con esta actitud de lucha”.
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Hugo Moyano llegó temprano al acto de Puerto General San Martín, donde lo esperaba la dirigencia local de camioneros, entre otros gremialistas y trabajadores que sumaban unas 1.500 personas. Casi sin darle tiempo a la prensa para que encendiera sus micrófonos, el líder de la CGT fue durísimo con los miembros del gabinete nacional que lo criticaron en estos últimos días: dijo que mientras tenga la responsabilidad de conducir la CGT “no va a cambiar la actitud frente a quienes quieran quitarle derechos conquistados a los trabajadores”, a lo que remató: “Le guste a quien le guste. No me interesa que algún funcionario salga a hablar algunas cosas. “Son los «che, pibe». Son los que le dicen «tenés que hacer tal» y salen a decir cualquier cosa. Porque sabemos que ningún funcionario puede hacer una mueca jugando al truco si no se la autorizan. Y yo digo que pegarle a ese funcionario es como pegarle a Chirolita. Me preocupa lo que dicen los trabajadores. Y los trabajadores me reclaman que sigamos con esta actitud de lucha. Y nosotros nos debemos a los trabajadores”.

Moyano trabaja desde hace tiempo en el Cordón Industrial del Gran Rosario, donde hizo alianzas estratégicas con Herme Juárez, del Supa y titular de la cooperativa de Estibadores, Edgardo Quiroga de la CGT y otros tantos gremios, como el de los aceiteros y Fetra, de los transportistas, que le garantizan una influencia muy grande en el polo sojero, por donde sale el 85 por ciento de las exportaciones agrícolas del país. No fue una casualidad que fuera a Puerto General San Martín, donde hay 20 terminales portuarias cuyo funcionamiento depende de trabajadores pertenecientes a gremios aliados a la CGT.

En un discurso que elevó el fervor de los presentes, Moyano fue un paso más allá: “Es necesario que las organizaciones gremiales en conjunto con sus trabajadores tengan la firmeza suficiente para evitar que nos rebajen los salarios o que nos impongan porcentajes absurdos. Y esto es lo que tenemos que defender. Y los dirigentes tenemos la responsabilidad de ir a la cabeza de los trabajadores porque si no los trabajadores van a ir a la cabeza de los dirigentes”.

Este viernes el vicepresidente Amado Boudou ratificó la frialdad entre el Gobierno y Moyano al afirmar que la renuncia del camionero al Partido Justicialista (PJ) implica que “cada uno va encontrando su lugar y va buscando desde dónde pretende llevar adelante su tarea”.

En sintonía con la posición de del ministro del Interior, Florencio Randazzo, quien había advertido que “los que renuncian a los cargos tienen que irse”, Boudou dijo que un acercamiento entre el gobernador bonaerense Daniel Scioli no le caería “ni bien ni mal”.

“No nos asustan los bustos que se menean –dijo Moyano en Puerto General San Martín–, no nos asusta nadie. Ya hemos pasado por todo. No sólo estuve detenido en la dictadura sino también en gobiernos civiles. Muchos se desgarran las vestiduras hablando del proceso de los militares pero no estuvieron. Como dice Viviani no prendieron ni siquiera una estrellita el 31 de diciembre. No vamos a ceder un milímetro de todo lo conquistado. Llámese salarios, condiciones laborales, todo lo que tenga que ver con el derecho y la dignidad de los trabajadores. Nadie nos va a detener en la defensa de la dignidad de los trabajadores. Y a todos los trabajadores les decimos no vamos a ceder ni nos van a asustar con todo lo que pueden escribir  porque conocemos todo lo que hemos luchado, contra la dictadura, contra la patria financiera, contra todos los gobiernos que quisieron quitarle derechos a los trabajadores. Así que este es el mensaje”.

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