Miércoles 22 de Febrero de 2012
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25-01-2012
Los clavos que IGM dejó más al sur
Fantasma en Puerto Norte. Además de haberse esfumado de Rosario, donde quedaron en la calle 350 trabajadores, la constructora Ingeniero Guillermo Milia SA contrajo deudas con proveedores de Bahía Blanca donde trabajaba para la minera Vale en Ingeniero White. Fue subcontratada por Skanska.
Maqueta del complejo Maui, en Puerto Norte.
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Germán de los Santos | Edición impresa

La constructora IGM, que dejó en Rosario un tendal de acreedores y unos 350 trabajadores en la calle, sumó nuevos problemas en otras provincias, similares a los que ocurrieron a mediados de enero en la ciudad. El listado de cheques rechazados que afronta la firma toma una forma cada vez más abultada a medida que pasan los días: el total de cheques voladores, según el Banco Central, llega ahora a 137, por un monto de 5.904.831 pesos. Es casi el doble de lo que IGM sumaba la semana pasada, cuando Cruz del Sur contó parte de la maniobra de esta empresa originaria de Olavarría.  

Pero no sólo en la ciudad IGM dejó un rosario de deudas, sino también en Bahía Blanca, donde esta constructora prestaba servicios tercerizados para la mina Vale y para la multinacional Dreyfus, en las obras del puerto de Ingeniero White. Según publicó el diario Nueva Provincia de Bahía Blanca, IGM hizo algo parecido a lo que tramó en Rosario. Según el titular de la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (Apyme) de Bahía Blanca, Carlos Ferrari, en esa ciudad suspendieron la cadena de pagos a unas 20 empresas locales, que los proveían de insumos. Y según enumeró el dirigente, los compromisos impagos a las firmas locales son por montos que van desde los 10 mil a los 2,5 millones de pesos. Suman un total de unos 30 millones, calcularon desde Apyme.

Ferrari apuntó que el motivo de la denuncia es alertar a la firma minera que si le adeuda a IGM algún certificado de obra lo mantenga en suspenso hasta poder sentarse en una mesa de negociaciones, para que se priorice el pago a las empresas locales.

El dirigente también dijo que, previo a la contratación de IGM, le solicitaron a Vale averiguar la situación de la firma para prevenir los inconvenientes que se están sucediendo. “Aparentemente no lo hicieron”, declaró.

Ferrari consideró que es “un precedente muy negativo que una empresa que dice que va a invertir 4.500 millones de dólares en el país, que está en 5 continentes y 28 países (como Vale), tenga estos inconvenientes con su contratista”.

IGM fue subcontratada por la UTE Skanska-Andrade Gutiérrez, responsable de llevar a cabo la construcción de la planta y el muelle para la exportación de cloruro de potasio solicitados por la minera Vale, titular del emprendimiento que se levanta en Ingeniero White.

La empresa constructora Ingeniero Guillermo Milia SA se esfumó de Rosario a mediados de enero y dejó sin trabajo a más de 350 operarios de obras importantes de la ciudad como Forum Puerto Norte, Maui y Torreón del Río. IGM tejió maniobras similares también en Timbúes, donde trabajaba para la planta de Dreyfus, y en el barrio porteño de Caballito, donde participaba de la construcción de una torre en Mendes de Andes 655. Esta joven empresa de Olavarría, provincia de Buenos Aires, también trabajaba para otras firmas como Loma Negra, Dycasa y Pescarmona.  

En Rosario la firma comandada por Guillermo Milia desembarcó hace más de tres años, con precios muy buenos para el mercado, según señaló un empresario del ramo. Muchas constructoras locales se vieron seducidas, a pesar de que detrás de IGM no había demasiados antecedentes. Milia había trabajado como contratista de obra pública en la provincia de Buenos Aires al estar vinculada con el peronismo local.

La constructora que nació en Olavarría a principios de 2000 cambió sugestivamente de nombre el 30 de noviembre de 2005, cuando pasó de llamarse IGM a Ingeniero Guillermo Milia SA, una formalidad que muchas veces las empresas utilizan para cambiar de cara. Cruz del Sur se comunicó con la firma, cuyo domicilio legal es Bolívar 3361, y una empleada avisó que no hay nadie del directorio que pueda dar información. La mujer cortó, y no volvió a atender el teléfono ante los nuevos llamados.

Los problemas financieros  de la empresa se ven reflejados en el listado de cheques rechazados del Banco Central de la República Argentina (BCRA), y sugieren que el derrumbe o evaporación de la firma fue abrupto. Desde el 11 de noviembre al 24 de enero pasado le rebotaron a Ingeniero Guillermo Milia SA 137 cheques por un monto de 5.904.831pesos. La mayoría de los cheques pertenece a los bancos Provincia de Buenos Aires, BBVA Francés, HSBS Bank Argentina, Banco de Inversión y Comercio Exterior, Macro, Industrial y Santander, entre otros.

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Maqueta del complejo Maui, en Puerto Norte.